A este gran genio de la música le salen competidores hasta en la sopa. Si hace unos días los testosterónicos nos ofrecían unos competidores interesantes, hoy nos quieren meter en la retina al tal Günter.
No, si al final los niños de generaciones venideras olvidarán quién era Robert Palmer.
Nuestra humilde aportación a tan desastrosa causa:
O de cómo se puede hacer un video musical por 1000 euros y tener éxito


Añade tu comentario: