Amanda en el lago
Amanda se da un remojón en el lago de su pueblo. Y allí está (casualmente) un fotógrafo para enseñárnoslo a todos.

Amanda se da un remojón en el lago de su pueblo. Y allí está (casualmente) un fotógrafo para enseñárnoslo a todos.

Para hoy sábado os traigo un video de un polvete un poco salvaje (que es como se echan cuando te entra la vena animal) con una rubia fantástica. Polvete con furia, que al final viene con sorpresa: a la señorita le entra hambre y no se le ocurre otra cosa que… bueno, ya lo veréis vosotros.
Ojo al volumen de los altavoces al principio.
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Con las maratonianas jornadas a las que nos tienen acostumbrados en el curro, ¿a quién no le apetece tomarse un descanso y comerse una hamburguesa?
Y si es de las que brillan, mejor!

Cada enero los informativos de las diferentes cadenas de television nos aburren con las imágenes (ya típicas) de unos cuantos dándose un baño en un agua helada. Se supone que haciendo éso todo lo malo se queda en el agua helada y sólo salen las cosas buenas. Otra tradicion más, que se suele dar sobre todo por Rusia, aunque hay gente que se dedica a ello casi profesionalmente (por ejemplo, un tal Lewis Pugh, inglés llamado "iceman" por practicar la natacion de invierno).
Ésas imágenes chocan con lo que vemos a diario en la puerta de casa: en cuanto hace un poco de frío, todos a tiritar. Que si se nos pone la nariz roja de frío… que si es que está haciendo un frío del carajo… ¿Salir ahora a tomar unas cañas? Sí, hombre. Con el frío que hace, quédate mejor aquí al lado de la estufa….. Y eso sin hablar de que en cuanto caen cuatro copos y cuajan el país se paraliza.
Y en cuanto he visto éstas fotos, no he podido dejar de exclamar: "Con dos cojones!!!". Y es que si no no me explico que una señorita esté tan contenta paseando por encima de la nieve con la ayuda de una bufanda y un gorro.

Katia nos muestra cómo entra en la bañera.
Realmente tiene una carita muy dulce, y con esos ojos, dan ganas de meterle de todo menos miedo.

Un par de bellezas morenas junto a una ventana. Un poco faltas de carne, pero apetecibles al 100%.
Eso sí, podrían haber barrido el suelo un rato antes de poner a las chavalas a posar. Fijaros en las rodillas.

Os muestro un ejemplo de cómo se puede tirar a la basura una sesión de fotos.
La chica es bellísima, tiene un cuerpo fabuloso, pero:
No sigo, porque me cabreo….
